Los Misioneros de la Consolata era una muy joven Congregación nacida en Turín como expresión del Episcopado del Piamonte que quería así dar una organización a las vocaciones misioneras de su Clero. En 1947 habían empezado con su presencia en la Argentina y necesitaban la ayuda de aquellas instituciones que profesaran la misma fe y dedicación por las obras de caridad y ayuda humanitaria. Así fueron convocadas las hermanas de la también joven, Congregación Turinense que en el mismo año abrirían también una misión en Canadá: las Hermanas de Caridad de Santa María.
Así llegaron las "pequeñas espigadoras" a Bs. As. a trabajar en el Hospital Penna, dedicándose primero a las tareas de cocina y lavadero. Las "seis hermanitas" fueron juzgadas por el personal como "chiquitas" y torpes en el idioma español. Comienzos difíciles en otro lugar del mundo con sed de trabajo comunitario, de palabras de ayuda y bienaventuranza espiritual. Las hermanas partieron desde Italia y llegaron a la Argentina el 26 de agosto de 1949: (en la foto, arriba de izquierda a derecha): Suor Egidia Presta, Suor Giacomina Sella, Suor M. Consiglia Filomena, Suor Efisia Usai, Suor Ecolatina Sesini; (en la foto, debajo de izquierda a derecha): Suor Enrica Porta, Primera Superiora, Madre Lidia Avalle, Madre Teresa Porta. De ellas, en el Hospital, dos debían dirigir el reparto de Medicina, dos de Cirugía y una el de Pediatría; poco a poco el temor que sentían fue dejado de lado por la misma entrega a las tareas que les habían encomendado y la convicción absoluta de hacer el bien, de servir y ser fieles al Carisma institucional. Su labor fue reconocida por sus superiores en el Hospital y en la Casa Madre , quienes no tardaron en recibir el pedido de abrir una Casa en Bs. As "en una parroquia cercana a la ciudad, al lado de una Iglesia que desde hacía diez años era atendida por un religioso de San Antonio, propietario de una casa que sería dada con escritura, es decir, en propiedad, a las hermanas"
Y más precisamente Laferrere, sería el lugar donde se constituirían un Jardín de Infantes, una sala de Primeros Auxilios, un taller de Corte y Confección, y actividades de Catequesis en la Casa y alrededores "... es una tierra de verdadera Misión. Se necesitan cinco hermanas con espíritu misionero que busquen las almas y no el dinero y podrán hacer un inmenso bien..." decía la Superiora por entonces. Y elevaron además el pedido de hacer un Noviciado, noticia que causó entusiasmo inmediato e hizo pensar en la necesidad de comprar una Casa con terreno, al lado de la propiedad actual y autorizar un proyecto de ampliación de los locales existentes continuando con la construcción ya empezada. En 1955 las hermanas empezaron sus servicios con los religiosos del Verbo Divino en Pilar, Diócesis de La Plata ; en 1957 ya tenían casa en Laferrer y comenzaron las inscripciones para el Jardín de Infantes; en 1958 la casa funciona primero como Escuela taller y el 28 de mayo de 1960 se inauguró formalmente el Colegio "Madre María Luisa Clarac". La semillas de las pequeñas espigadoras empezaban a dar sus frutos...
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